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Serie Cosmos: un viaje personal

Cosmos: un viaje personal (en inglés Cosmos: A Personal Voyage) es una serie documental de divulgación científica escrita por Carl SaganAnn Druyan y Steven Soter(con Sagan como guionista principal), cuyos objetivos fundamentales fueron: difundir la historia de la astronomía y de la ciencia, el origen de la vida, concientizar sobre el lugar que ocupa nuestra especie y nuestro planeta en el universo, las modernas visiones de la cosmología y las últimas noticias de la exploración espacial; en particular, las misionesVoyager. El programa de televisión estuvo listo en 1980 y constó de trece episodios, cada uno de aproximadamente una hora de duración. La música utilizada fue obra de Vangelis. La serie se ha emitido en 60 países y ha sido vista por más de 500 millones de personas. Tras el rodaje de la serie, Sagan escribió el libro homónimo Cosmos, complementario al documental.
El Cosmos es todo lo que es o lo que fue o lo que será alguna vez.
Carl Sagan, capítulo 1, Cosmos: un viaje personal


Capitulo 1


Capítulo 1. En la orilla del océano cósmico

  • Años luzgalaxiasestrellasplanetasnúmeros y distancias, donde nos encontramos (Grupo Local).
  • La Biblioteca de Alejandría.
  • Eratóstenes y su cálculo de la circunferencia de la Tierra.
  • Calendario Cósmico: desde los comienzos del universo hasta el destino de la humanidad.


Clase # 3 (8-11-11) - Desarrollo de la ciencia y la tecnica en el siglo XIX


En esta clase hablamos sobre los aportes y su significado en el mundo de científicos que se dedicaron por completo en impulsar los avances tecnológicos. Lo interesante es que luego de las revoluciones francesa e industrial los inventos que no se podían terminar por falta de facilidades de materiales o incluso ideas fueron terminados y siempre hubo ayuda mutua. 

Podemos concluir que:


Siglo XVIII - El siglo del gran salto de la humanidad. Se plantea que antes de este siglo la humanidad estaba dormida y despertó de una manera enorme. Vemos se desarrollaron grandes matemáticos que sentaron las bases de las matemáticas que utilizamos actualmente, se destacan: Lazare Carnot, Augustin-Louis Cauchy, Gauss, entre otros. También pudimos observar la gran influencia que tuvo la Revolución Industria, ya que con esta se comenzaron a usar turbinas y maquinas de vapor más modernas para generar energía. Además, surgen nuevas teorías del origen del mundo, como la teoría de la Evolución de Darwin. La iglesia dejo de influir tanto sobre las personas y esto contribuyo a que la gente tuviera una mente más abierta.

Ciencia y religión, dos visiones del mundo. Lejos de la oposición, suponen visiones complementarias de la realidad

Ciencia y religión son la dos grandes visiones del mundo más importantes. Son fenómenos globales presentes a lo largo de toda la historia de la humanidad. Las relaciones entre ciencia y religión se pueden enfocar desde tres puntos de vista: histórico, epistemológico y sociológico. La primera pregunta que se plantea es si son entre si compatibles o incompatibles. Dentro de la compatibilidad se puede destacar su autonomía y desde ella el diálogo y la complementaridad. El problema de los orígenes del universo, la vida y el hombre puede plantearse desde la religión y de la ciencia. Aunque esto llevó a ciertos conflictos hoy encontramos que no tiene por que oponerse. El campo de la ética es un terreno en el que ciencia y religión se encuentran. Por Javier Monserrat.

Con el título Ciencia y Religión, Dos Visiones del Mundo, Agustín Udías Vallina, jesuita y catedrático de geofísica en la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado un libro (Santander: Sal Terrae, 2010) sobre las relaciones entre ciencia y religión. Este es hoy en día un problema candente que tiene una gran tradición en la cultura anglosajona y está despertando un gran interés en nuestro país. Muchas preguntas están en el ambiente a las que no siempre se dan la respuestas correctas ¿Son ciencia y religión incompatibles y opuestas? ¿Ha perseguido la Iglesia a los científicos? ¿Murió Galileo en la hoguera condenado por la Inquisición? ¿Han condenado los papas la teoría de la evolución? ¿Son la mayoría de los científicos materialistas y ateos? 

Muchas afirmaciones negativas sobre la relación entre ciencia y religión se siguen repitiendo hoy, a veces, con enconada virulencia y algunos ven en la religión un virus maligno que se opone al progreso de la ciencia. El tema necesita de una reflexión seria y serena que examine la relación entre ciencia y religión como formas de conocimiento y fenómenos sociales, y cómo ha sido esta relación a lo largo de la historia, en especial, en relación con el cristianismo. Este es el enfoque de este nuevo libro. 

Nadie puede hoy dudar que la ciencia y la religión son, sin lugar a dudas, las dos grandes visiones sobre el mundo. Aunque hay otras visiones, como la artística, estas dos tienen una extensión y fuerza que las sitúan como las dos más importantes maneras de mirar al mundo. En general, podemos decir que la ciencia trata de comprender la naturaleza del mundo material que nos rodea, cómo ha llegado a ser, cómo lo conocemos y qué leyes lo rigen. La religión, por otro lado, trata de lo que transciende el mundo material y pone al hombre en contacto con lo que está más allá, lo numinoso, lo misterioso, en una palabra con el misterio de Dios y su relación con el hombre y el universo. Este es el enfoque que toma el autor y trata de analizar ambas visiones y establecer cuáles pueden ser las relaciones que hay entre ellas. 

Tres enfoques: epistemológico, histórico y sociológico 

Las relaciones entre ciencia y religión pueden enfocarse desde diversos puntos de vista. Este estudio se centra en tres, el histórico, el epistemológico y el sociológico. Tanto la religión como la ciencia son fenómenos culturales que han estado presentes a lo largo de la historia desde la más remota antigüedad. A veces se corre el peligro de suponer que la ciencia empieza con la ciencia moderna del Renacimiento, olvidando todos los desarrollos anteriores. Esto es un grave error, ya que el nacimiento de la misma ciencia moderna no puede entenderse sin los desarrollos científicos anteriores. Remontándonos a los albores de la ciencia en la antigüedad podemos encontrar ya interacciones con la religión. 

Un interés especial tiene la relación entre el cristianismo y la ciencia, ya que la ciencia moderna nace precisamente en el occidente cristiano. Esta relación comienza con los primeros autores cristianos del siglo III y se continúa a lo largo del tiempo hasta nuestros días. A veces se simplifican y se presentan conclusiones erróneas sobre esta relación al no tenerse en cuenta cómo ha discurrido a lo largo de la historia. El enfoque histórico es, por lo tanto, imprescindible para llegar a una visión correcta del problema. 

La religión y la ciencia constituyen formas de acercamiento a la realidad, es decir, formas de conocimiento con distintas peculiaridades. Es, por lo tanto, importante estudiar la distinta naturaleza de cada una de ellas y la relación que puede establecerse entre el conocimiento científico y el conocimiento religioso. Esta reflexión pertenece al campo de la filosofía. 

La reflexión filosófica y en concreto la epistemológica es imprescindible para establecer las relaciones entre ciencia y religión como formas de conocimiento. Fe y experiencia religiosa forman el fundamento del conocimiento religioso que se formaliza en la teología, mientras el conocimiento científico está formado por un marco formal de leyes y teorías, relacionadas con una base empírica de experimentos y observaciones. Establecer claramente la naturaleza y los límites de estos dos tipos de conocimiento es fundamental para poder establecer correctamente la relación entre ambos. 

La religión y la ciencia son además fenómenos sociales. Su aspecto sociológico es, por lo tanto, muy importante para conocer las relaciones entre ellas. Este aspecto es menos conocido y pocas veces se tiene en cuenta. Ciencia y religión forman dos sistemas sociales complejos que agrupan experiencias individuales y colectivas y que tienen sus normas y patrones de comportamientos que resultan en la formación de comunidades con un tipo de estructura y lenguaje propio. 

Ambas comunidades interaccionan con la sociedad general en claves que pueden ser de aceptación, rechazo, prestigio e influencia con las consecuentes interacciones entre ellas. La afirmación de posiciones de influencia social ha resultado, a veces, en confrontaciones entre ellas. La incidencia normativa de la religión en los comportamientos, que desemboca en propuestas éticas, interacciona con la práctica de la ciencia, que no puede ser ajena a los problemas éticos que en ella pueden surgir. La preocupación cada vez mayor de la sociedad por los problemas éticos relacionados con la ciencia abre hoy nuevos campos de relación de esta con el pensamiento religioso. 

Ciencia y religión ¿compatibles o incompatibles? 

La primera pregunta que podemos plantearnos es si ciencia y religión son entre sí compatibles o no. Es decir, si una y otra pueden convivir o necesariamente la una excluye a la otra y entre ellas solo puede haber un inevitable conflicto. No es raro encontrar, aun hoy, la opinión, a veces generalizada, de que ciencia y religión son mutuamente incompatibles y la relación entre ellas ha sido siempre una fuente de inevitables conflictos. 

Se las considera como dos visiones contrapuestas del mundo, que no pueden menos que chocar siempre entre sí. No solo esto, sino que cada una de ellas niega la validez de la otra. Hoy, además, se mantiene que solo la visión de la ciencia puede ser la verdadera, con lo que la visión religiosa tiene que ir poco a poco desapareciendo. Desde este punto de vista, el avance de la ciencia implica siempre un retroceso de la religión. Para apoyar esta posición se hace a menudo una interpretación sesgada de la historia y se traen siempre los mismos casos de Galileo y Darwin. 

Aunque se hace retroceder esta posición hasta los orígenes de la ciencia moderna, indicando con ello que la ciencia misma no puede más que estar en conflicto con la religión, en realidad empieza en el siglo XIX, aunque se pueden encontrar algunas raíces en el XVIII. Dos libros publicados por John W. Draper y Andrew D. White a finales del siglo XIX contribuyeron de una manera especial a extender esta postura. 

Draper, sobre todo, dedica sus ataques más furiosos contra la Iglesia católica de la que dice que el cristianismo católico y la ciencia son absolutamente incompatibles. Estos dos libros han pasado a representar la postura que mantiene la incompatibilidad y el conflicto inevitable entre ciencia y religión. 

Después de la segunda guerra mundial se da un cambio en estas posturas. Por un lado, se empieza a dar un abandono de la euforia cientificista que había favorecido la idea de la incompatibilidad y el conflicto inevitable entre la ciencia y la religión. De la admiración sin límite de la ciencia se fue pasando a una mirada más crítica y aun a un cierto recelo, causado por el peligro a algunas de sus consecuencias. 

Por otro lado, los nuevos estudios históricos han mostrado que muchos de los argumentos usados por Draper y White no tienen una seria base histórica. Las relaciones entre la ciencia y la religión a lo largo de la historia han sido complejas y no se pueden reducir a las de su absoluta incompatibilidad y continuo conflicto. 

Numerosos estudios de tipo histórico en los últimos años, que tocan temas tan delicados como las épocas de Galileo y Darwin, han demostrado bastante claramente que ni solo el necesario conflicto ni la continua armonía reflejan las complejas relaciones entre ciencia y religión. Se trata de dos visiones autónomas del mundo entre las que debe establecerse un fructuoso diálogo y que pueden considerarse como complementarias. Algunos autores han buscado una cierta integración entre ambas, pero esto resulta más problemático. 

Ciencia y religión ante el enigma del mundo 

La ciencia trata de comprender la naturaleza del mundo material que nos rodea, cómo ha llegado a ser, cómo lo conocemos y qué leyes lo rigen. La religión, por otro lado, trata de lo que transciende el mundo material y pone al hombre en contacto con lo que está más allá, lo luminoso, lo misterioso, en una palabra con el misterio de Dios y su relación con el hombre y el universo. 

Muchas afirmaciones negativas sobre la relación entre ciencia y religión se siguen repitiendo hoy, a veces, con enconada virulencia y algunos ven en la religión un virus maligno que se opone al progreso de la ciencia. Un reciente libro nos permite reconstruir la historia del desencuentro y encuentro entre la ciencia y la religión… 

Clase # 2 (3-11-11) - Las formas del saber y la racionalidad científica

El ser humano está dotado de la capacidad de construir explicaciones sobre el mundo que lo rodea.  Esto lo logra a través de los saberes, los saberes son las formas de comprender y explicar la realidad.
Existen diversos tipos de saberes y aplicaciones de los mismos en la sociedad y su visión del mundo, desde los tiempos antiguos hasta la época moderna. A pesar de la variedad de saberes y visiones de la realidad, todas tienen un aspecto común y cabeza de los mismos, hablamos de la filosofía.
La filosofía nace cuando el hombre se empieza a preguntar quién es, de donde viene y cuál es el sentido de la vida. Muchas de estas preguntas han sido  respondidas a lo largo de la historia, dando lugar a la ciencia. Sin embargo, existen algunas inquietudes que no han podido ser contestadas, como de donde vinimos, la existencia de Dios o la posibilidad de otra vida, la razón del mundo, entre otras.
Los filósofos han concluido que lo que lleva al hombre a “filosofar”, es decir, hacerse preguntas sobre su propia existencia, son: el asombro, las dudas y las crisis. En estos casos el hombre se ve en la necesidad de acudir a las formas del saber, como la mitología, la sabiduría, el sentido común, el conocimiento científico y un sin número más. Estos nos ayudan comprender nuestra realidad y responder las inquietudes que se ha creado el hombre con el paso del tiempo.

Clase # 1 (1-11-11)

El primer día casi todos nos conocíamos.  Nuestro profesor llegó al aula y se presentó como Juan Alberto Rodriguez. Debemos decir que nos sorprendió mucho porque es el único profesor que hasta ahora ha pasado la lista con una laptop.

Luego de hacer el proceso de la lista, el profesor nos repartió el programa y comenzamos a hablar sobre los métodos de evaluacion y sobre el programa en sí. Tambien se dió una introduccion del tema de la materia.


La asignatura de Quehacer Científico promueve la reflexión filosófica sobre la ciencia y la tecnología como componentes indispensables del desarrollo cultural, científico y social, procurando generar capacidades para el análisis crítico.